jueves, 5 de octubre de 2017

Necrófagos para Frostgrave

Ahora que mi banda de estalianos está completa (al menos de momento) tocaba ponerse con la criaturas errantes que se ocultan en Felstad. A lo largo de años llegué a acumular y pintar bastantes esqueletos y zombis, de modo que he escogido los modelos oldschool  para nuestras partidas.
De entre la maraña de no muertos tenía también unos cuantos necrófagos (no recuerdo qué edición de Warhammer Fantasy) así que los he añadido a la colección peligros de la ciudad helada...


Me gusta la figura del necrófago: una criatura maldita que no termina de morir y condenada por un hambre insaciable ¡Una plaga de carroñeros de la no muerte!
No quise darles un aspecto putrefacto como el de zombi ya que no están estrictamente muertos muertos, aunque sí buscaba un color malsano. Utilicé un método de pintura rápido pero efectivo con varios capas de gris aplicadas con pincel seco, iluminando en tres o cuatro subidas de tono.
Luego apliqué un último pincel seco de Rotten Flesh de Games Workshop insistiendo en las zonas donde la piel presentaba peor aspecto.
Como detalles di un lavado de tinta púrpura muy aguada en las heridas, y resalté las sombras finales y las hendiduras con un lavado de tinta Agrax .


¡Ahora mis estalianos tendrán algo más de lo que preocuparse además de las bandas rivales!

martes, 26 de septiembre de 2017

Mis no - estalianos para Frostgrave (V)

GUILLERMO CAMARGO (ballesta)


...y el muy gallito se puso con la manzana a más de doscientos pasos ¡jajajaja! yo perdí la apuesta ¡jajajaja!¡pero el imbécil se dejó una oreja clavada en la pared!


Oriundo de la sureña Almagora, Guillermo hereda los rasgos de los antiguos conquistadores provenientes de Arabia. Los habitantes de Almagora tienen fama de reputados ballesteros, que 
en el pasado se cobraron un elevado precio en sangre durante la reconquista de la ciudad. Guillermo lleva con orgullo esa herencia.
Sus frecuentes incursiones en los bosques señoriales han empezado a llamar la atención de los alguaciles, que intentan en vano cogerle con las manos en la masa. Guillermo sabe que es cuestión de tiempo que los guardabosques le esperen con una encerrona o, aún peor, que sus andanzas lleguen a oídos del conde y éste lo envíe a pudrirse a las minas. Tal vez sea momento de buscar fortuna en otra parte...

Para el ballestero de la banda escogí esta miniatura de entre los ballestero imperiales de Gamezone. Es sensiblemente menor a sus compañeros de Mom Miniatures... pero nadie dijo que todos los aventureros tengan que medir lo mismo. Es una mini bastante correcta, que no luce con tanto carisma como el resto de la banda pero con un aire clásico que le haría encajar muy bien en un ejército imperial de Warhammer Fantasy, o incluso en uno histórico.


BERNAL "EL MAYOR" (lanza)

Vengo de una tierra donde no se pone el sol
Rodeada por el mar
Y de un viento abrasador
Nací sin nada así que nada os debo dar
Solo algún detalle más
De la gente que encontré...


Rondero fue su abuelo, rondero su padre y ronderos él y sus hermanos. Que le cuelguen si pasa el resto de sus días mirando las mismas paredes, comiendo la misma sopa de ajo y quemándose el pescuezo patrullando el puñetero camino del Arroyo de las Culebras entre las rocas requemadas por el sol. 
Nah. No hay guerras a la vista, al menos hasta que alguna ciudad decida ajustarse las cuentas con los vecinos de al lado y los señores necesiten quien le haga el trabajo sucio. Pero en toda partes hacen falta tipos con redaños y brazos fuertes, me juego el cuello.

Quería al menos un infante en mi banda, pero no me pegaba un arma de aspecto pesado como un hacha o un espadón. Por otro lado los estalianos son reconocidos por sus formaciones de piqueros, aunque un piquero entre las estrechas calles de Felstad no tenía mucho sentido. Así que decidí hacer un infante con una lanza larga, que sería un buen apoyo para sus compañeros en combate.


Esta es la única mini que he modificado para mi banda. El cuerpo pertenece a un arcabucero imperial de Warhammer Fantasy, y la cabeza y los brazos a un alabardero imperial. Corté la alabarda a la altura de la mano, taladré ambas manos y les pasé una varilla de cobre para formar el astil de la lanza.
La parte complicada fue colocar ambas manos en la posición adecuada y pegarlas a los brazos, lo que me llevó varios intentos.
Para personalizarla un poco modelé con masilla refuerzos en el cuello y los bajos de la armadura de cuero tachonado, simulando un abrigo de pelo para protegerlo del frío. También decoré la punta de la lanza con un penacho, que además serviría de refuerzo para evitar roturas. El resto fue añadir un zurrón y unos guantes de una caja de bretonianos... y listo, Bernal está preparado para patrullar entre las ruinas de Frostgrave.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Mis no - estalianos para Frostgrave (IV)

FÉLIX ULLOA (espada, daga vizcaína)

“Es el fin del mundo, Excelencia. Cuando Mitra nuestro Señor creó Felstad lo alumbró con un sol negro: un sol hereje, que ni calienta ni te seca la lluvia que te moja los huesos para siempre. Es una tierra extraña, poblada por gente extraña que nos teme y por criaturas que nos odian y que jamás nos dará tregua.
Quita más que el sueño, Excelencia. Felstad es el infierno” 


Félix participa en la expedición a Felstad desde una posición aventajada: es el único que ya ha contemplado las ruina de la ciudad maldita con sus propios ojos, ya que sirvió como ojeador para una caravana de mercaderes que se dirigía hacia el norte. Así se lo narró a Lisabetta con todo lujo de detalles.
La ventaja que supone su guía (y, para qué negarlo, el encanto que Ulloa es capaz de desplegar con las mujeres hermosas) hizo que el informe de Lisabetta fuese favorable, y durante el viaje Félix no dejó de  ilustrar el camino con todo tipo de observaciones sobre los refugios y peligros que irían encontrando.
Hay un único dato que Félix ha olvidado mencionar, y es que tan solo ha contemplado las ruinas de Frostgrave desde la lejanía. La caravana cambió la ruta poco antes de llegar, cuando les informaron de que los aldeanos del valle estaban aquejados de fuerte fiebre. Jamas llegaron a poner un pie ante los muros de la ciudad.


Necesitaba un personaje armado con dos armas para representar a mi cazatesoros, y esta mini de Mom Miniaturas era perfecta con su espada ropera y su daga de parada (también conocida como "vizcaína" o "main gauche"). Quizás lleva demasiada armadura para alguien que ha sido contratado para deslizarse por pasadizos y aberturas estrechas, pero tampoco se le puede reprochar que pretenda mantener el pellejo intacto.
Respecto a la calidad no puedo añadir mucho más que en las entradas anteriores: buenos precios, modelado más que correcto, con mucha personalidad y sin fallos de molde a excepción de algunas burbujas fáciles de corregir, algo que me temo es inevitable en un material como la resina. Frente a críticas que había leído de la calidad de su gama (al menos de sus primeras miniaturas) yo no puedo más que dar un balance positivo de ésta.

martes, 12 de septiembre de 2017

Musket & Tomahawk: gentes de mar

Mi amigo Jack es todo un fanático de los piratas y, animado por las partidas que hemos jugado a M&T, se hizo con algunos blisters de minis a su paso por Madrid. Son de una época anterior a la guerra franco - india (la época dorada de la piratería, en torno a finales del s. XVII y principios del s. XVIII) pero sobre las mesas se integran bastante bien.

Los primeros son un grupo de marineros o piratas armados con pistolas y machetes. A menudo solemos usarlos como  milicianos o como los hombres del joven hacendado de la izquierda, dispuestos a defender sus tierras de las incursiones indias.



El segundo grupo son varios negros armados con mosquetes, que suelen hacer de esclavos armados por su amo ¡Aunque personalmente estoy deseando jugar un escenario con esclavos rebeldes, o piratas en las colonias del Caribe!


miércoles, 2 de agosto de 2017

Musket & Tomahawk: infantería británica

Justo después de terminar los indios de los bosques para mi guerra franco india me puse manos a la obra con la infantería regular británica. Estoy poco acostumbrado a pintar uniformes y, aunque el resultado final suele ser bastante agradecido, reconozco que me resulta algo tedioso. Sobre todo comparado con la libertad que ofrecían las vestimentas de los indios.


La caja de infantería británica de Warlord me ha dejado un regusto agridulce. Por un lado el modelado era más que aceptable, en la línea de sus otras cajas de la gama, aunque tal vez se hubiera agradecido algo más de variedad en las poses. Por el lado negativo las figuras presentaban una gran cantidad de rebabas -más de lo habitual- y el moldeado era deficiente, ya que en varias de ellas los detalles se habían perdido. Fue preciso una sesión concienzuda de limado y masilla para enmascarar los fallos donde fue posible.

Decidí pintarlos con los colores del 44º de Infantería porque poseen una historia larga y notable, habiendo tomado parte en algunas de las batallas más importantes de la guerra franco - india como la batalla de Carillon. Y porque la librea me parece bastante bonita, la verdad.


La caja incluye las figuras del oficial (que me servirá para representar a mi capitán Archibald Cuningham en nuestras partidas), del tambor y de dos suboficiales armados con alabarda. Pintar el tamborilero precisó de un esfuerzo adicional ¡lo reconozco!


Los portaestandartes con los colores del regimiento y de la corona. La caja de Warlord incluye los estandartes de varios regimientos para poder escoger, lo que es todo un detalle. Como nota de advertencia el estandarte del 44º regimiento viene equivocado (el emblema central del castillo aparece con los colores de otro regimiento) lo que me obligó a corregirlo recortándolo con unas tijeras afiladas y pegándolo en la bandera adecuada.



La infantería agrupada en sus dos poses. Aunque hubiera sido de agradecer algo más de variedad lo cierto es que el conjunto queda bastante bien integrado. Me gustan especialmente las que van en posición de marcha.




martes, 11 de julio de 2017

Mis no - estalianos para Frostgrave (III)

La banda de Beda el Joven aumenta con un nuevo miembro. Más matones baratos y fácilmente reemplazables.

JULIÁN MENDOZA (espada)

El viejo Alonso nos contaba esas historias cuando eramos zagales: viejas osamentas que bajaban danzando la ladera y arrastraban a los viajeros incautos hacia el castillo, bailando a su alrededor mientras gritaba pidiendo auxilio...”


Mendoza es uno de esos tipos de barba fiera, ancho sombrero y mirada torva que abundan en estos tiempos revueltos. Uno de esos hombres envueltos en hierro con los que no te gustaría cruzarte en un callejón estrecho. Mendoza es oriundo de Basilona, desde cuyos muros se alcanza a ver el Monte de las Ánimas y las ruinas de su castillo maldito. Todos los habitantes conocen la cruel historia de la caída de la fortaleza, y son muchos los que afirman haber visto las extrañas luces que recorren sus laderas en las noches de verano, cuando los muertos danzan entre las ruinas.
Fruto de haberse criado a la sombra de ese monte maldito -o de secretos remordimientos pr aquellos a los que ha quitado la vida- Mendoza ha heredado de sus mayores la costumbre de dedicar una oración por las almas de sus víctimas... y de atravesar su cráneo con un grueso clavo de bronce para evitar que sus cuerpos vuelvan a levantarse.

Esta miniatura también pertenece a la marca Mom Miniaturas. Cuando compré la mini de Blasco no pude evitar que unas cuantas más se vinieran a casa... y tengo prácticamente todos el grupo llamado "los siete de Dan". La mini es bonita y llena de detalles, tanto que me ha llevado más tiempo pintarla de los que había calculado. Representa más a un cazador de brujas (o de vampiros, a juzgar por el mazo y la estaca que cuelgan de su cinturón), pero al ir con poca armadura me pareció que encajaría bien con la imagen de un matón supersticioso.

¿Dónde se esconde esa alimaña hereje?


viernes, 30 de junio de 2017

Mis no - estalianos para Frostgrave (II)

Dos nuevos miembros se unen a la misión de Beda el Joven y su misteriosa aprendiza Lisabetta. En las laberínticas calles de Felstad siempre hacen falta brazos armados, así que el mago ha reclutado algunos hombres de los que golpean sin hacer preguntas.

 FADRIQUE GUEVARA (espada, rodela)
"¡Por Mirmidia que voy a hacer que te comas tus palabras!"



Ahora que las guerras fronterizas han acabado multitud de soldados deambulan ociosos por las calles. Desocupados y con las bolsas vacías, los duelos y las peleas son una constante molestia. Felstad es un nombre ominoso incluso en lugares tan alejados como Estalia, pero la paga que ofrecen no es mala y Guevara no es alguien a quien le falten redaños: este trabajo no puede ser peor que limpiar los roquedales de skavens. Y además Toscano y sus hombres andan preguntando por él... tal vez sea buena idea desaparecer por una temporada.


Para mi hombre de armas escogí esta mini de 1650: a Capa y Espada de la marca Tercio Creativo. Esta casa tiene algunas minis muy interesantes, dinámicas y con un estilo que a mí me recuerda mucho al cómic. El material de las minis es de resina, lo que tiene algunas sus ventajas e inconvenientes. En mi caso la espada se rompió a la altura de la cazoleta mientras la preparaba  para pintar y, aunque no me dio problemas al volverla a pegar, me obligará a manejarla con un tremendo cuidado durante las partidas.
Decidí pintarlo con colores algo más luminosos para representar que no era un vulgar matón. El jubón y las botas son de calidad y sin remiendos, y todavía lleva con orgullo de soldado el fajín de los tercios Morados Viejos.

BLASCO (espada)
Podía haber sido peor... Ahora tengo calderilla para un chato de vino y  conservo las tripas dentro del pellejo. Este desgraciado no puede decir lo mismo”


Matón, sicario, salteador de caminos... Blasco es uno más de los múltiples destripaterrones que ocupan los tugurios de Magritta. Está dispuesto a realizar trabajos de poco lustre y a jugarse el pellejo dentro de unos márgenes razonables mientras el sueldo sea puntual. Además dicen que los sótanos de Frostgrave aguardan con riquezas más allá de toda descripción. 
¿Y los peligros que acechan? Tanto da acabar muerto y helado en un callejón que en otro.


La visión de este espadachín fue un amor a primera vista, lo reconozco. Mom Miniaturas tiene buenos modelos, llenos de personalidad carisma, a precios bastante interesantes. Como la miniatura anterior es de resina, y como con la mini anterior tuve exactamente el mismo problema: la espada se rompió por la base de la hoja. En esta ocasión la hoja era demasiado fina para pegarla, así que tuve que remangarme y fabricarla con masilla. El resultado es más bien tosco, pero me temo que no he conseguido un acabado mejor.

A diferencia de Guevara, Blasco viste ropas más baratas y ajadas. El único indicio que tenemos de que  ha podido conocer tiempos mejores son su espada y el fajín que asoma por debajo de la chaqueta. Tal vez Blasco sea un soldado retirado, o tal vez sea el botín cobrado a alguna víctima...
  
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...