viernes, 15 de marzo de 2019

El Páramo

Los guerreros de Duncradoc se aseguran de mantener los caminos seguros. Con todo Carmania es un país vasto y antiguo. Aunque los Fir Bolg llegaron a domesticar los valles y los ríos, muchas de sus tierras aún permanecen salvajes. Antiguas piedras coronan las colinas, y criaturas olvidadas deambulan  en lo más profundo de los páramos.

Hace poco monté algunas peanas de terreno accidentado para las partidas de Frostgrave. Buscaba un aspecto pelado y poco fértil, sin llegar a ser tenebroso en la línea de esta imagen:



De modo que aprovechando varias peanas que habían perdido su finalidad original y varios tesoros recogidos en el campo (corteza de pino, piedras y ramas) me dispuse a pegar, dar textura y pintar hasta que me salió esto:





En ocasiones los hombres de Duncradoc (y por supuesto nuestros aventureros) se ven obligados a internarse en estos parajes desolados en busca de ladrones de ganado o incursores orcos. Y a menudo se topan con encuentros inesperados...




martes, 5 de marzo de 2019

Hombres de los clanes

La caída de Felstad no significó el final de sus gentes. Algunos de sus habitantes consiguieron escapar a la violencia de la tormenta mágica, refugiándose en pueblos y aldeas de los alrededores. Mil años después son un pueblo rústico y supersticioso, que se ha mezclado con montañeses y norteños.

Entre los clanes la ciudad en ruinas inspira un temor reverencial, apenas susurrado en cuentos a la luz del fuego. Los pastores hacen gestos protectores ante su visión para mantener a sus demonios y espíritus dentro de sus muros y los druidas hacen sacrificios para aplacarlos. Los guerreros más jóvenes y temerarios prueban su valor internándose en la ciudad, trayendo alguna prueba de su hazaña y contando asombrosas historias. No todos vuelven.

La llegada de aventureros a la ciudad ha traído los vientos del cambio. Para algunos clanes estas comitivas de incautos son una oportunidad de botín que saquear. Para otros son forasteros, gente de costumbres extrañas que vienen a perturbar a los demonios de la ciudad prohibida y que deben ser expulsados. Solo en los valles más al sur, donde la sombra de sus muros no despierta tanto temor, es posible convencer a los hombres de los clanes para que sirvan como guías o intermediarios... Si es que los aventureros deciden fiarse de ellos.


Hace tiempo conseguí una matriz de los aventureros de Frostgrave y decidí pintarlos entre proyecto y proyecto para despejarme. No añadiré nada que no se haya dicho ya sobre estas minis: muy versátiles (unos torsos de calidad más bien normalita) con multitud de opciones de armas y equipo y sobre todo con unos rostros muy bien detallados, que le dan todo el carácter a las minis. He intentado hacer personajes versátiles, que sirvan tanto para representar exploradores y robatesoros como guerreros de los clanes o salteadores de caminos.

Como añadido debía unas imágenes algo mejores de los guerreros humanos de Oathmark, ya que las anteriores no tenían remedio.


domingo, 24 de febrero de 2019

Musket & Tomahawk: Rangers de Rogers

Hasta ahora disponía de un núcleo sólido de tropas regulares para mi fuerza británica, pero éstas  se veían a menudo indefensas ante la rapidez con que se mueven las tropas irregulares francesas e indias. Investigando sobre la batalla de Carillon descubrí que en ella tomaron parte una compañía de tropas que fue célebre durante el conflicto (y durante la posterior guerra de independencia americana): los rangers de Robert Rogers. Decidí que una pequeña unidad de rangers sería un buen contrapeso a los incursores enemigos.

el mayor Robert Rogers

Los rangers fueron una compañía reclutada en New Hampshire durante la guerra franco india para desempeñar tareas de reconocimiento e inteligencia en territorio enemigo. Éstas eran labores habitualmente reservadas a las tropas ligeras, y hay que decir que sobre ellas pesaba cierta mala fama: saqueadores, asesinos, violadores y saboteadores. Todo ello formaba parte de las tácticas más  menos habituales cuando se operaba tras las líneas enemigas.



Sea como fuere Robert Rogers entrenó bien a sus hombres y sus tácticas se mostraron bastante eficientes, por lo que acabaron creándose más de doce compañías adicionales de hasta 1.400 hombres. Los rangers acabaron encabezando los cuerpos de exploración hasta su disolución en 1761. Luego serían refundados durante la guerra de independencia americana como los Rangers de la Reina, pero esa es otra historia...



Los rangers vestían con un característico uniforme verde, aunque la normativa era bastante flexible en cuanto a la vestimenta. Al parecer eran habituales los ropajes civiles y las prendas indias, probablemente enfocadas a facilitar el movimiento y el sigilo entre la espesura. Mocasines, polainas, túnicas de tela o pieles... esta diversidad podía verse también en gorros y sombreros.



He decidido agrupar a los rangers en dos pequeñas unidades de seis para darles mayor flexibilidad sobre la mesa. Las minis pertenecen a la gama de Warlord, con la calidad habitual de eta marca. Algunas líneas de molde, en general buenos modelados. Algunas poses se me antojan un tanto forzadas pero resultan bastante dinámicas. Me gusta especialmente cómo han reflejado la variedad en las vestimentas y uniformes.

martes, 1 de enero de 2019

Hombres de Duncradoc

La vieja ciudad de Duncradoc domina una de las principales encrucijadas del  reino. Sus hombres patrullan los caminos principales y ofrecen seguridad a viajeros y comerciantes, manteniéndolos libres de la amenaza de los bandidos ocasionales y de los clanes belicosos de las colinas, que realizan incursiones cuando finaliza el invierno. 
El caudillo de Duncradoc, al igual que otros muchos, rinde obediencia al Alto Rey. El paso de comitivas de viajeros cada vez más frecuentes hacia el norte no ha pasado desapercibido, y es por esto que ha decidido enviar hombres desde Caerlion para averiguar qué hay que atraiga tanto el interés de los extranjeros en ese lugar llamado Felstad.


Recientemente me he hecho con una caja de de humanos de Oathmark y tenía bastantes ganas de montar y pintar unas cuantas para ver sus posibilidades. Por el tipo de armadura y vestimenta pasan bien por tropas de época sajona, así que me he inspirado en parte en ellas.
La caja incluye cinco torsos distintos, diez cabezas diferenciadas y opciones para lanza, armas de mano (espada, hacha y maza), arcos y estandarte.




El tercer soldado lleva los brazos de un  soldado de Frostgrave y una cabeza de la caja de bretonianos. La foto no es muy buena y no se aprecia con claridad,.pero encajan bastante bien sin que se note apenas la diferencia de marca. Las minis de Oathmark son tal vez menos corpulentas, pero la diferencia es poca.

lunes, 26 de noviembre de 2018

(Frostgrave) esqueletos

¡Almas condenadas, volved al polvo! ¡Regresad para siempre al olvido! ¡En el nombre de Mitra os obligo!
                                                                                     Beda el Joven

Toparse con esqueletos animados en Felstad es un contratiempo habitual. Mientras los zombis eran una mano de obra barata y fácilmente disponible en los días de apogeo de Felstad, los esqueletos eran destinados a tareas de vigilancia. La desaparición de sus ataduras mágicas ha convertido estas viejas osamentas en criaturas errantes que atacan a cualquier criatura viva que se cruce en su camino, sin importar lo peligrosa o numerosas que puedan ser.


Con las partidas de Frostgrave tuve ocasión de desempolvar un puñado de viejos esqueletos. La mayoría son de aquella vieja caja de plástico de GW que incluía varios jinetes esqueléticos y un carro de hueso (creo que mi técnica de pintado ha cambiado bastante desde entonces)



El esqueleto con turbante del centro es otra vieja referencia de GW, rodeado de más esqueletos de plástico de la caja. El de la izquierda con túnica pertenece a otra marca, aunque no recuerdo cuál.
Tengo varios esqueletos más de la caja moderna que pretendo pintar para aumentar la horda, espero que casen bien con sus primos mayores...

lunes, 19 de noviembre de 2018

(Frostgrave) Carcasas andantes

"No te fíes de esas carcasas andantes. Serán torpes y lentas como un viejo borracho ¡pero te rodearán antes de que puedas blasfemar en voz alta! Te devorarán las entrañas, hijo, te despanzurrarán con sus uñas y dientes. Y yo tendré que meterte un clavo de bronce en el cráneo para que tu alma pueda descansar en paz"
                                                                                                  Julián Mendoza


En la impía ciudad de Felstad los cadáveres animados eran la fuerza de trabajo básica. Sus habitantes los utilizaban para las tareas más simples. A nadie parecía importarle que la nigromancia fuese una práctica peligrosa y potencialmente maligna que alteraba el equilibrio natural entre la vida y la muerte.
Sólo con la decadencia y posterior destrucción de la capital desapareció el yugo mágico que controlaba a los no muertos. Siglos después, cuando el hielo y la nieve comenzaron a retirarse, estas criaturas volvieron a vagar por las calles sin control atacando a las criaturas vivas que se cruzaban con ellos. Los muertos en Felstad son una auténtica plaga, abundante y letal.

Ya he comentado alguna vez que me encanta pintar zombis. Son agradecidos de pintar y te dejan experimentar con una paleta de colores muy amplia. Con esta excusa tenía un puñado de viejos zombis de Citadel que tenía ganas de mostrar.


Este zombi no necesita presentación... sencillamente fue la mini que me enamoró del Heroquest. No sé hace cuánto conseguí un ejemplar y le cambié la peana para adaptarla a nuestras partidas (lo hice con un cuchillo de mesa calentado a la llama de una vela. No lo aconsejo a nadie... airead bien la habitación o tendréis un buen dolor de cabeza)



Decididamente las minis antiguas tenían detalles bastante más gore que las de ahora.




Para reforzarlos decidí incluir unos cuantos zombis más de la caja multicomponente. No tienen el mismo carisma que los ejemplares oldschool  pero sin duda se tratan de minis muy completas y útiles.


Bernal recibe su primer y último bautismo de fuego en las calles de Felstad







lunes, 12 de noviembre de 2018

Musket & Tomahawk: regimiento Royal Rousillon

Tenía pintado este batallón de infantería desde hace tiempo, pero hasta ahora no había conseguido sacar unas fotos en condiciones (así que imaginad cómo serían las anteriores). Con este batallón he reforzado las tropas francesas para la guerra en las colonias americanas, que dependían en exceso de la infantería de marina y de sus aliados indios.

En el s. XVIII Francia controlaba distintos territorios catalanes, entre ellos el Rosellón. Durante la guerra de los siete años se reclutaron dos batallones en estos territorios, y concretamente el segundo batallón zarpó a territorios canadienses  bajo el mando de Louis-Joseph de Saint Véran, el marqués de Montcalm, junto a tropas del regimiento de La Sarre.



 El regimiento Royal Rousillon participaría en algunos de los enfrentamientos más duros y salvajes de la contienda. Defenderían el fuerte durante el asedio de Carillon, se enfrentaron a los ingleses en la batalla final y decisiva de las Llanuras de Abraham a las afueras de Quebec, que le daría la victoria en la guerra al bando inglés, y especialmente participaron en el asedio del fuerte William Henry, conocido por la  novela y la película  "El último mohicano".


Las miniaturas pertenecen a la marca Warlord. Tienen buenos modelados y detalle, con unas rebabas y líneas de molde que no son excesivas (aunque la limpieza previa es imprescindible). En cualquier caso presentaban bastante mejor aspecto que  la caja de tropas inglesas que compré de la misma gama.
El detallado y fidelidad en el uniforme es más que aceptable, tan sólo le achacaría que la tropa básica viene en dos únicas poses, de marcha y disparando con apenas algunas variantes entre ellas.  Por suerte las figuras de suboficiales, portaestandartes y oficial le dotan de variedad.


Estas son las tropas en posición de marcha, con el  suboficial al frente. Algunas cabezas miran al lateral y varía la posición de los brazos. Las ilustraciones los retratan tanto con la uniformes blancos con vueltas y cuellos azules como con color gris claro. Es posible que se debiera a uniformes de invierno y de verano, aunque no tengo claro este extremo. Decidí pintarlos en gris para diferenciarlos sobre la mesa de las tropas de marina.   


Tropas en posición de disparo, con el suboficial espada y mosquete en mano y el oficial a la derecha. La postura desenvainando me gusta mucho.


Portaestandartes, el oficial y el tambor. Con el estandarte del regimiento (izquierda) cometí un tremendo error, y es que los colores están al revés: azules y rojos deben ir en la parte superior. Toca imprimir una bandera nueva y reparar el estropicio...


El batallón al completo, preparado para defender las empalizadas de Fort Carillon ¡Espero que os hayan gustado!

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