viernes, 5 de noviembre de 2010

¡¿Escenografía recortable?!


Supongo que muchos aficionados a los wargames han usado alguna vez -o al menos han oído hablar de- escenografía recortable en sus partidas. Hasta no hace mucho, si algún amigo me hubiese propuesto utilizarla para nuestras partidas le hubiera sonreído de manera condescendiente y le habría dicho: ¡Venga ya, eso no es escenografía de verdad!

Y en buena medida es cierto. En comparación con la estupenda escenografía de plástico o resina que venden hoy día, la escenografía recortable sale perdiendo. Se deteriora con facilidad. No soporta bien el peso de nuestro viejo dreadnought de metal. Y basta una corriente de aire un poco fuerte que ese escenario que hemos preparado con tanto cuidado salga volando.

Naah, la escenografía recortable jamás podrá sustituir a una escenografía como Dios manda.

Hasta hace no mucho tiempo ésta era mi línea de mi pensamiento. Aún lo sigue siendo en buena parte, porque una de las cosas que más me gusta de los wargames es crear y pintar mi propia escenografía. Sin embargo, con el paso del tiempo he ido matizando esta opinión.

Conforme me voy haciendo viejuno he ido comprobando cómo las responsabilidades de adulto van creciendo contigo, generalmente a costa de tu tiempo libre: encontrar un trabajo (¡y mantenerlo!), pagar las facturas, dedicar tiempo a la familia, los hijos, y un largo etcétera. Cuando me he dado cuenta ese tiempo libre, que tanto me sobraba hace unos años, es ahora un bien tan escaso y preciado como el dinero que no tenía en mi época de estudiante. Esta misma escasez de tiempo es la que me ha hecho ir viendo esas virtudes de la escenografía recortable que antes pasaba por alto. De hecho desde la perspectiva adecuada pueden ser bastante interesantes, y encontrarme hace un tiempo con este hilo de La Armada ha terminado de echar abajo mis reticencias, tanto que tengo intención de empezar a incorporar recortables en mis próximas partidas.


A continuación os enumero las ventajas que he decubierto en ellas; para muchos de vosotros seguramente estaré volviendo a descubrir la pólvora. Pero oye, tal vez más de uno puede llegar a cambiar de opinión al igual que yo, o quizá encuentre alguna idea útil para ambientar sus propia mesa de juego.


De modo que ¿qué hace tan interesante a la escenografía recortable?

Razón 1. Es barata.

Tal vez el motivo de más peso que se pueda encontrar. La escenografía de plástico del mercado tiene una calidad estupenda, pero a menudo tiene un precio que deja temblando el bolsillo menos pudiente. Con la escenografía recortable solo necesitas una impresora (si es la de tu oficina mejor), papel resistente, pegamento y tijeras. De modo que el dinero que te has ahorrado en escenografía lo puedes invertir en nuevos refuerzos para tu ejército, o en cualquier otra cosa.


Razón 2. Es rápida de montar.

La escenografía de plástico ha de ser montada, colocada en una peana, imprimada, pintada y barnizada. Depende mucho de la complejidad de la pieza y el esfuerzo que le dedique cada uno, pero lo más normal es que te ocupe al menos un par de sesiones. Lo bueno de la escenografía recortable es que en una sola sesión puedes dejar listo para usar no un solo elemento de escenografía, sino todo un grupo de piezas. Reconozco que la idea de disponer de toda una manzana de edificios en una sola tarde fue lo que me terminó de convencer.


Razón 3. ¡Después de todo...hasta queda bien!

Hasta hace unos años los recortables tenían sus superficies dibujadas y pintadas, lo que le daba un aspecto de “dibujo animado” que no siempre encaja bien con la ambientación de nuestras partidas. Actualmente los programas de retoque fotográfico al estilo de Photoshop añaden texturas extraídas directamente de fotos reales, lo que ha mejorado muchísimo el aspecto visual de los recortables. Y si uno es de los poco mañosos...pues problema resuelto.


(Imagen extraida del foro de Warseer)


Razón 4. Mejora el aspecto narrativo de las partidas.

Hay quien prefiere ver un wargame como un ejercicio de táctica antes que como una narración que se va narrando sobre la marcha. Es cuestión de gustos y ambas posturas son de hecho complementarias, no están reñidas. Pero es innegable que sea cual sea tu estilo de juego, la calidad de la partida -tanto táctica como narrativamente- mejora con una escenografía adecuada. La historia gana mucho si tus tropas defienden una factoría -aunque sea una recortable- a cuando tienen que defender un vaso de café sobre una caja de cartón vieja...

(Imagen extraida del foro de Warseer)

Razón 5. Posibilita probar otras ambientaciones.

A veces jugar con los mismos tres edificios de siempre se queda corto, ya que normalmente representan la arquitectura estándar del Imperio. No está mal para las partidas de fin de semana, pero cuando se trata de ambientar algo más elaborado como una campaña o una partida temática pierde bastante gracia, la verdad. Las razas y facciones menores no siempre tienen disponible kits de escenografía, y una campaña en la que los eldars se afanan en defender un tosco bastión imperial... pues como que no pega, oiga.

Tal vez el escenario transcurre en un mundo tecnofeudal, o en el interior de una nave espacial. Hay escenografía disponible en plástico, pero igualmente requiere un esfuerzo de tiempo y dinero que no puedes o no estás dispuesto a hacer ¿es motivo para abandonar el proyecto, cuando en numerosos foros y páginas web tienes al alcance todo lo que puedas imaginar? Todo es cuestión de buscar con algo de paciencia...


(Imágenes extraidas del foro de Warseer y Worldwork Games)

Razón 6. Posibilita probar otros sistemas de juego.

A todos nos ha pasado en uno u otro momento: hay vida más allá de Warhammer 40.000 (en serio) y no nos importaría lanzarnos a probar. Pero en el fondo da una pereza tremenda montar escenografía específica para ese nuevo juego. Nuestras ruinas góticas para minis de 25 mm. no encajan muy bien para una partida de Flames of War, y no digamos en una partida de DBA.
Problema resuelto: si la oferta de recortables de todo tipo es grande en 25 mm, para los históricos en 15 mm. tal vez sea incluso mayor...


(imágenes extraídas de Paper Terrain)
Personalmente estoy deseando probar un sistema de escaramuzas con la ambientación de Distrito 9, el Amanecer de los Muertos... o incluso una mezcla de ambos.

(Imagen extraida del foro de Warseer)

Razón 7. Posibilita probar nuevos ejércitos.

Además de escenografía existen unidades recortables para jugar, y la verdad es que el “paperhammer” es una categoría por sí sola de la que podría hablarse mucho. Hay que reconocer que el acabado final aquí sí que sale perdiendo, pero es una opción aceptable para los bolsillos más precarios y las partidas entre amiguetes. También es perfecta para probar un ejército por el que sientes curiosidad sin necesidad de gastarte un solo euro, o para unidades que no vas a usar más que en ocasiones especiales como partidas de Apocalipsis.
En algún lugar guardo las plantillas para hacer un titan warlord, esperando que llegue su momento...

Batlefleet Gothic (imagen extraida de Wargame paper models)

Razón 8. Es posible diseñar tu propia escenografía.

De acuerdo, este argumento va un poco cogido por los pelos. Realmente no está al alcance de todos nosotros. Pero para los más inquietos y osados es posible diseñar su propia escenografía con un poco de soltura con programas de tratamiento de imagen del estilo de Photoshop, y existen programas prácticamente idénticos descargables de manera gratuita. De hecho la gran mayoría de los recortables es material hecho por aficionados, que lo suben a la red por pura afición.

Bueno, ya me diréis si os he convencido (si es que hacía falta), o al menos si empezais a ver los recortables con otros ojos. Me gustaría que comentáseis vuestras opiniones al respecto, yo por mi parte me comprometo a ir contando cómo me va en este aspecto tan nuevo para mí.
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