viernes, 1 de junio de 2012

Dave, superviviente


David puede sentirse feliz de haber tomado la decisión acertada. Ha rechazado una y otra vez las propuestas de unirse a las patrullas ciudadanas de Palestine con la mayor amabilidad de la que ha sido capaz, parapetado tras alguna excusa que -al menos a él- le parecía convincente (la verdad es que no tenía el menor interés en pasar todo el día rompiéndose el trasero contra el suelo de una ranchera, y menos aún en comprobar lo auténticos que eran los rumores que iban llegando).
Las cordiales invitaciones ("¡Venga Dave, lo pasaremos bien!¡Hay cerveza de sobra, con suerte hasta pegamos unos tiros!") se habían convertido en una presión mal disimulada, y finalmente llegaron en forma de orden. Un tal Mayor-Kassovitz-de-la-Guardia-Nacional era el causante de que estuviese rompiéndose el culo contra el suelo de una ranchera, rodeado de cazadores medio borrachos.
El oficial podía haber sido hijo de alguno de ellos y se afanaba en transmitir autoridad. Kenny, Ed y Jim lo ignoraban en lo posible; los otros, azuzados por Maggs -un verdadero paleto, engreído y violento- lo despreciaban abiertamente.


Aquello no iba a salir bien, estaba seguro.


Dave decidió no acudir al tercer día. No descolgó el teléfono ni contestó al timbre. Si lo cogían aquello acababa en un juicio militar o algo por el estilo, seguro como hay Dios.
La noche en que empezaron aquellos tiros -aquellos que Maggs y los demás estaban esperando poder pegar- fue la última vez que volvieron a llamar. Pero aquello no parecía tan divertido como ellos lo contaban, ni de lejos. Se quedó escondido en silencio dentro de casa como un conejo, y luego los tiros cesaron repentinamente y escuchó varios vehículos alejándose entre chirridos. Y de repente estaban allí, por docenas, y varios de ellos se estaban comiendo a la señora Vandergeld.


De modo que Dave está muy contento de haber tomado la decisión acertada, aunque sea por error; aunque su calle siga infestada de muertos desde hace días y  empiece a mirar la comida del gato con otros ojos...

Esta es otra de las minis pertenecientes a la caja "The Last Heroes" de Lead Adventure. En este caso se trata del personaje de Will Smith en "Soy Leyenda". La cara no se parece especialmente a la del actor, pero el resto está bastante logrado. Me reafirmo en la impresión que saqué con la mini que ya había pintado: tienen una calidad estupenda y consigues un buen resultado con poco esfuerzo.
Para la campaña de ATZ es una mini que puede ser muy versátil, ya que sirve para representar por igual a un civil o un superviviente que a un pandillero o criminal, y creo que hará buena pareja con la siguiente mini que estoy pintando...
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