viernes, 8 de junio de 2012

Alice, superviviente



Se llama Alice, y no conocemos demasiado de ella. Es poco más que una muchacha, y por la manera nerviosa en que sostiene su arma las circunstancias tal vez la superen un tanto.
(Aunque por otro lado, si miramos bien y echamos un vistazo a la pistola que cuelga de su pernera, puede que nos estemos equivocando)


Parece una chica práctica. Lleva poco peso y viste con ropa resistente y ligera (no estoy seguro de si son unos vaqueros demasiado nuevos, o es un uniforme de trabajo muy desgastado. Tal vez chófer...) Muy útil si las cosas se ponen feas y hay que salir por piernas.
En cualquier caso no es escoria. Es lo suficientemente dura como para haber sobrevivido hasta ahora, escondiéndose y carroñeando el cadáver de nuestra civilización, pero no parece de las que te pegan un tiro sin más y luego saquean tu mochila. 


Tal vez hasta ahora no le ha hecho falta. Tal vez aún no ha llegado a su límite, ese que te dice que es el momento de escoger entre mandar a la mierda lo que te habían enseñado en la escuela, o sentarte en un bordillo a esperar al final en forma de hambre y sed, una bala a traición o una boca muerta y hambrienta...







Esta es la última miniatura que he terminado por el momento, pintada para mi amigo Oz. Es de la marca Hasslefree y nuevamente no me ha defraudado: ni una sola rebaba, apenas una línea de molde testimonial y un buen trabajo de modelado.

Mi planteamiento inicial era pintarla en colores muy "normales" y con un acabado más limpio que las anteriores, pero estoy satisfecho a medias. Siempre tengo problemas a la hora de iluminar los colores azules, y el tono escogido para dar la base -Azul Real de Vallejo- realmente no era el más adecuado. Demasiado intenso y "heráldico", poco realista. No creo que haya muchas prendas de ropa que utilicen ese tono...
Las luces las dí con varias capas de una mezcla de Azul Real y Azur de Vallejo que apagaron un poco esa sensación, pero no lo suficiente. La mini tiene unas líneas muy sencillas y "planas" que no ayudan a romper esa sensación: la bandolera, que pinté en un marrón ocre, la funda de la pistola pintada en marrón cuero, y una camiseta blanca que queda prácticamente tapada por la postura de los brazos.

Viendo que el punto focal de la mini iba a ser el rostro intenté centrarme más en él. Enmarqué los ojos con una sombra poco oscura para que siguiera pareciendo un rostro adolescente. Luego perfilé los labios con un pincel de detalle usando Flat Red de Vallejo en una capa muy diluida, y quitándole algo de intensidad con una veladura de Carne Clara de Vallejo.

Y con eso y poco más la mini quedó lista. Me ha dejado un regusto agridulce, más por falta de habilidad a la hora de escoger los colores que por la mini en sí, pero a pesar de todo ha resultado fácil y agradecida de pintar.

(Y una foto acompañada de Dave, el superviviente):



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