lunes, 30 de julio de 2012

Vegetación (un poco) alienígena (II)

Tenía pendiente colgar las últimas peanas de vegetación que había hecho, y por fin he encontrado un hueco. En esta remesa he intentado hacer algo diferente y prescindí de las setas gigantes que  había incluido  en las peanas anteriores, cuyo aspecto "alegre" no me terminaba de convencer del todo. También he intentado utilizar tonos más apagados en la vegetación para que pareciera perteneciente a un clima más duro, menos amable.

Esta peana de vegetación aún mantiene los tonos vivos de la vegetación anterior porque ya estaba en proceso. No me disgusta el resultado aunque aún quiero retocarle algunos detalles: apagar el tono de la hierba (que sigue siendo demasiado brillante y "de jardín"); darle algún color a las matas de hierbas secas que están casi con el blanco original; darle más volumen al musgo del tronco caído, y recortar el tamaño de los juncos secos que resultan demasiado exagerados. Pero aparte de eso cumple su función, que es ambientar la mesa y dar cobertura a las tropas.



En esta otra peana no me quise complicar la vida y opté por algo sencillo y efectivo: una rama a modo de árbol caído, algunos líquenes a modo de arbustos, alguna pincelada al tronco del árbol, y listo. Con la hierba he quedado esta vez más satisfecho mezclando césped artificial verde con alguna parte de hierba seca... y un puñado de especias variadas de la cocina: añaden color y texturas a la mezcla y por fin consigue parecer el suelo de un bosque. Probablemente encontraré alguna manera de realzarlo con algún lavado para darle un aspecto más húmedo, pero por ahora estoy contento con el resultado (los pequeños brillos que se ven en la foto son producto del flash).


La tercera peana era un pequeño experimento que quería probar, y que en buena medida he plagiado del foro de Infinity. Quería probar algún tipo de vegetación que resultase extraña pero reconocible, y me decanté por utilizar piñas de ciprés. Son abundantes y fáciles de encontrar, y solo hay que asegurarse de que están bien secas y abiertas. El proceso no tiene demasiada complicación: las pegué a la peana y coloqué trozos de esponja (o estropajo, o césped artificial) en los huecos. Luego apliqué una capa de cola rebajada con agua para dar consistencia a la esponja, y le dí un pincel seco de verde claro para darle volumen. A la parte leñosa visible le di un lavado con tinta púrpura para darle "el toque alienígena", y luego apliqué la hierba con algún matorral aquí y allá. Y listo.





Y foto de conjunto, con la colaboración de un amable ghulam haqislamita:


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