sábado, 13 de diciembre de 2014

Fabricando un tablero hexagonado (III): bosques

Poco a poco el proyecto va cogiendo forma, pero lo cierto es que con una llanura y algunas colinas desperdigadas el tablero resulta bastante poco vistoso. Ahora tocaba darle algo de gracia con algunas peanas de bosque, que es uno de los elementos que más destacan siempre en una mesa de juego y a mí más me gustan.
Después de buscar ideas por internet descarté utilizar árboles prefabricados. Yo buscaba un aspecto variado y realista -dentro de las limitaciones que supone un tablero de estas características- y los árboles de marca son de muy buena calidad, pero en conjunto resultan demasiado homogéneos y no quería un aspecto monótono. Si soy sincero en el fondo estaba buscando la excusa para experimentar fabricando los míos propios ¡que es lo que siempre he deseado hacer!

En la red hay literalmente decenas de tutoriales sobre cómo fabricar árboles, algunos de ellos muy buenos y con diferentes grados de complejidad. Una de las mejores a mi parecer es esta de la web del maestro JM, aunque yo realmente mezclé las técnicas de unas y de otras basándome en el material que tenía disponible. Os animo a que trasteéis buscando ideas, las hay verdaderamente interesantes:

TUTORIAL CREACIÓN DE ÁRBOLES

Imagen extraída de la web Miniaturas JM

Comenzamos, pero ante de ponernos manos a la obra hacemos recopilación de los materiales necesarios:
- un rollo alambre de aluminio. Hay diferentes grosores, yo escogí el de 0.8 mm.
- cola blanca para madera
- pasta tapagrietas o pasta para madera. La más barata que encontréis.
- arena
- flock de tamaño mediano
- césped artificial

El primer paso es fabricar el tronco. Para ello cortamos varias varillas de alambre (entre seis y ocho de media están bien) de unos 20 cm de longitud, cuantas más y más largas sean mayor será la altura y grosor del árbol. También es conveniente que no tengan una longitud idéntica, así las ramas tendrán distinto tamaño y no resultará demasiado regular.

No, esta imagen tampoco es mía...


Procedemos a trenzarlas con ayuda de una tenacilla. No hay que preocuparse por que sea un trenzado perfecto, al contrario: esto ayudará a hacerlas más realistas.
Os recomiendo que lo hagáis con una especie concreta de árbol en mente, eso os ayudará a visualizar el tipo de tronco que queréis conseguir ¿que queréis abedules o álamos? habrá que hacer un tronco alto y esbelto. ¿robles, hayas o encinas? troncos más bajos y robustos.

Al final el resultado será parecido a este. No resulta muy convincente ¿verdad? lo cierto es que aún hay que trabajarlo un poco...


En este punto vamos a consolidar la estructura, ya que los alambres están sujetos entre con poca firmeza y algunos incluso se mueven. Para ello aplicamos cola blanca con una brocha vieja asegurándonos de que penetre entre las varillas, y dejamos secar.

¿Ya están secas? Pues entonces vamos a darle algo de volumen. Aquí es donde encontraréis mayor variedad de técnicas, cada una con sus ventajas, y multitud de materiales: masilla, pasta DAS, arcilla... Yo me he decantado por la pasta para rellenar grietas (el Aguaplast de toda la vida) o pasta para reparar madera. Es barata, bastante resistente, se diluye con agua y además pesa poco.

Aplicamos la pasta con la misma brocha vieja convenientemente humedecida, rellenando todos los huecos del alambre y dándole la forma deseada. Conviene aquí tener en cuentas dos cosas: que el tronco tenga el mismo grosor en la base que hasta las primeras ramas (o tendrá un aspecto extraño y poco realista) y abrir los extremos inferiores del alambre para formar la base, que servirá para pegar el árbol a la base y simular las raíces.
...Y debe quedar más o menos así. Observad la base del futuro árbol, y veréis a qué me refiero con lo del grosor extraño.



En este punto dudé si modelar la textura de la corteza con un pequeño punzón, pero dado el tamaño de los árboles lo descarté. En su lugar utilicé una idea que encontré en otro tutorial, y fue pintar directamente la pasta ya seca. Para ello fabriqué una mezcla con el color deseado (en mi caso Marrón Chocolate), cola blanca y arena fina de playa. Esto resulta en una especie de mortero que se puede aplicar cómodamente con la misma brocha vieja.

Como es preocupantemente habitual en mí no tengo fotos de este paso, lo siento. Queda esperar a que la mezcla se seque adecuadamente, y una vez seca puede darse algún sombreado o pincel seco para resaltar la forma del tronco.

Llega el momento de fabricar la copa, y para ello utilicé una bolsita de flock con dos tonos que mi amigo Morguez me había regalado. La técnica en sí no tiene demasiada complicación: aplicar una cantidad generosa (pero controlada, para evitar que chorree tronco abajo) de cola blanca, y pegar una pieza de flock. Dicho esto debo hacer varias observaciones, hechas desde un absoluto novato con total modestia, pero creo que pueden seros de utilidad.
- ensartar el flock en la rama contribuirá a que quede mejor fijada que pegarla sobre la rama. Es una obviedad, pero a veces estos detalles se nos escapan. Además ahorrarás flock.
- espera un par de minutos a que una pieza de flock quede mínimamente fijada antes de pasar a pegar la siguiente. No hay nada que dé más rabia que se te caigan varias piezas que creías pegadas, y habla la experiencia.
- aplica una gota de cola en todos los puntos de unión que encuentres con la rama y con otras piezas de flock. Eso contribuirá a darle mayor firmeza a la copa completa.
- y por último, detente unos segundos a observar el aspecto del árbol que estás haciendo, y el que quieres conseguir. Mira por la ventana y échale un vistazo a los árboles reales: la disposición de sus ramas, dónde hay mayor densidad de hojas, la forma general de la copa... Lo más difícil no es fabricar un árbol, es que éste sea convincente.

Aquí tenéis una foto (mala) de varios árboles con el tronco pintado y las copas terminadas, y ya pegados sobre sus correspondientes peanas.



A la hora de pegarlos sobre las peanas utilicé cola de contacto, que tendría mejor agarre sobre la peana de PVC que la cola blanca. Colocar el árbol justo en el centro de la peana puede ser tentador, pero hay que tener en cuenta que debe dejarse el suficiente espacio para colocar las futuras minis dentro del hexágono, de modo que es preferible hacerlo en un lateral.

Una vez seca la cola podemos centrarnos ya en la peana. Utilicé el mismo sistema que para el terreno básico con arena y cola, pintado a continuación con marrón chocolate. En este caso no me entretuve demasiado pintando otros tonos de marrón, ya que iba a ir cubierto con césped artificial.
Para simular la hierba utilicé una mezcla de flock de tamaño pequeño, césped artificial y serrín teñido, con la conveniente capa de cola blanca diluida para que no se despegara ni una brizna.

Una vez seca iluminé la primera remesa de peanas con ayuda de un aerógrafo; no me disgustó el resultado, pero me di cuenta de que me convencía mucho más el aspecto natural de la hierba sin pintar... juzgad vosotros cuál os gusta más.




Puestas en conjunto con las colinas el aspecto general no pinta mal, tal como puede intuirse en esta otra desastrosa foto:


Finalmente tuve ocasión de estrenar el tablero (no completo, eso sí) en las últimas jornadas de juegos que celebramos en nuestro club, donde hicimos una demostración del Command & Colors: Napoleonic representando la batalla de Somosierra, y  para mi alegría causó bastante expectación:


A estas alturas de la entrada no esperaríais una foto decente ¿verdad?

Esto es todo por hoy, como siempre cualquier comentario o crítica es bienvenido. En la próxima entrega ¡montañas!

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