El subsector Maginor lleva sufriendo en los últimos años el incremento de las incursiones y el pirateo de naves renegadas. Haciendo gala de un sorprendente desdén por su propia supervivencia han llegado a tender emboscadas a las flotas imperiales, efectuando ataques rápidos y contundentes antes de desaparecer en las profundidades de la Lágrima de los Mártires.
Los últimos informes recibidos hablan de la presencia de una de estas flotillas en el espacio de uno de estos sistemas y el alto mando, decidido a cortar la cabeza de la serpiente, ha enviado una flota de cruceros y escoltas para erradicar la amenaza. Poco imaginan los capitanes que van a verse envueltos en una mortal emboscada de los mayores traidores que ha conocido el Imperio...
Sin previo aviso, dos enormes naves renegadas emergen de un cúmulo cercano por la retaguardia de la flota ¡Se trata del Bastión de Cráneos, de siniestra reputación!
Las fragatas Ichabod, Teucrus y Artax caen ante la salvaje andanada a bocajarro, antes de poder iniciar cualquier maniobra de evasión.
Los mastodontes de metal comienzan a girar lentamente para hacer frente a la amenaza. El almirante de la flota, a bordo del crucero clase Marte Trinacria, lanza sus escuadrones de cazas para contrarrestar a los bombarderos enemigos.
Los cruceros clase Lunar consiguen encararse en dirección hacia las naves renegadas, pero con demasiada lentitud. Sus baterías solo son efectivas en combates cerrados, y se ven obligados a acercarse al acorazado enemigo soportando un duro castigo de sus lanzas de energía. El Rosencratz lanza una salva de torpedos que no consiguen impactar, mientras el Orgullo de Licaonis continua girando a la desesperada y las fragatas Sangre de los Mártires y Sagitar fuerzan sus motores para situarse en mejores posiciones. La Trinacria, incapaz de repeler los enjambres de bombarderos, se prepara para el inevitable castigo.
La Trinacria es desarbolada por el fuego combinado de ambas naves, y se aleja convertida en un pecio a la deriva que casi impacta contra el crucero enemigo. Las siguientes en caer serán las dos fragatas, y poco después el motor de disformidad del Rosencratz es alcanzado y se colapsa, estallando en una bola de fuego...
Los dos cruceros restantes, el Orgullo de Licaonis y el Maximilian, consiguen lanzar sus torpedos contra Bastión de Cráneos, que sufre importantes daños. Sin embargo no se encuentran en condiciones de librar un combate sostenido contra semejante rival después de haber sufrido tantos desperfectos, e inician la huida para lamerse las heridas. Una nueva e impensable amenaza se cierne sobre el subsector Maginor ¿conseguirán las fuerzas imperiales imponerse sobre ella?
Tensa partida de Battlefleet Gothic contra Ipm, donde pudimos avanzar nuestra polvorienta campaña en el Sector Sardanapalus y él pudo estrenar su flamante acorazado del Caos... con gran éxito, como podéis comprobar. A pesar de que el atacante juega con la mitad de puntos la aparente desventaja se ve compensada con el hecho de escoger la zona de despliegue y los negativos al Liderazgo que sufre el defensor.
Este hecho, unido al tiempo que tardaron las naves imperiales en poderse situar a distancia de fuego, le permitió cañonearme a gusto durante siete turnos. Para entonces yo ya no tenía fuerzas con las que oponerme a su acorazado, pero aún así el juego no defrauda: el realismo de sus reglas y los previsibles momentos estelares con pecios en llamas a punto de chocar contra otros hace que cada partida sea única
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lunes, 6 de mayo de 2013
Battlefleet Gothic: ¡Incursión!
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sábado, 26 de enero de 2013
Pizoteador orko casero
Hacía ya tiempo que tenía ganas de colgar algunas fotos del Pizoteador de Morguez. Se trata de la mayor máquina de guerra de los orkos del klan Zuzto y Muerte, y es el orgullo personal del kaudillo GranKarnaka (los informes imperiales mencionan que durante el asalto definitivo a Jarkov fue uno de los principales lugartenientes de Grogg Zacodemugre; posteriormente se autodesignó como "el máz verdadero Gran Kaudillo de ezta roka de humanoz" e inició una sangrienta guerra entre clanes en pleno proceso de conquista. Pero esa es otra historia).
Las máquinas orkas son creaciones de los mekánikos orkos y se supone que no hay dos iguales. Morguez quería un Pizoteador "perzonalizado" y le atraían las máquinas de las películas clásicas de ciencia ficción, de modo que se inspiró en ese aspecto. Los materiales (como buen orko) tienen las procedencias más insospechadas: materiales de construcción, restos de juguetes, piezas sobrantes, bolas sorpresa...
Uno de los aspectos que más preocupaban a Morguez era que fuese fácil de transportar. Para ello utilizó imanes en las uniones, lo que le permitía montar las piezas rápidamente sin riesgo de que se rompiesen, y además cambiar la postura y el encaramiento de los brazos. Sencillo e ingenioso, aunque no tenga fotos de ellas...
El pizoteador ya imprimado, con los últimos añadidos: trofeos, más cañones y una bola de demolición hecha a partir de un huevo Kinder y hojas de rebanadoras orkas. Terrorífico.
Primeras luces y calcomanías. Le añadió los colores base y glifos orkos, y a algunas planchas restos de iconografía imperial. Los orkos canibalizan cualquier resto que encuentren, y los blindados imperiales son una fuente de materiales de lo más idónea.
Detalle de la superametralladora. En la foto no se aprecia, pero Morguez aprovechó el mecanismo de cuerda de un juguete para que rotara de verdad cada vez que la disparaba. Esta mole realizó su mayor mérito en las resecas planicies de Iklios Tertia, donde en una partida de Apocalipsis diezmó una Compañia de blindados del 77º de Jargall con una única (y sorprendentemente afortunada) ráfaga de disparos. La regla especial del arma dice que puedes dispararla ininterrumpidamente de un objetivo a otro cercano hasta que saques un resultado doble. Morguez se saltó todas las estadísticas y estuvo disparando durante veinticinco minutos.
Luces definitivas aplicadas en cantidades generosas con una esponja, al igual que el óxido, que el aspecto herrumbroso y sucio queda muy adecuado en estos ingenios. Vistas delantera, lateral y trasera.
Algunos detalles: el artillero gretchin anotando los tantos en la escotilla superior, los restos de un pobre guardia imperial a modo de trofeo/amuleto/arma psicológica, y la parte posterior.
Las máquinas orkas son creaciones de los mekánikos orkos y se supone que no hay dos iguales. Morguez quería un Pizoteador "perzonalizado" y le atraían las máquinas de las películas clásicas de ciencia ficción, de modo que se inspiró en ese aspecto. Los materiales (como buen orko) tienen las procedencias más insospechadas: materiales de construcción, restos de juguetes, piezas sobrantes, bolas sorpresa...
Uno de los aspectos que más preocupaban a Morguez era que fuese fácil de transportar. Para ello utilizó imanes en las uniones, lo que le permitía montar las piezas rápidamente sin riesgo de que se rompiesen, y además cambiar la postura y el encaramiento de los brazos. Sencillo e ingenioso, aunque no tenga fotos de ellas...
El pizoteador ya imprimado, con los últimos añadidos: trofeos, más cañones y una bola de demolición hecha a partir de un huevo Kinder y hojas de rebanadoras orkas. Terrorífico.
Una versión alternativa con puño sierra. Morguez no lo llegó a estrenar porque prefería el aspecto de la bola de demolición, más brutal e incontrolable. Más orko, en definitiva.
Detalle de la superametralladora. En la foto no se aprecia, pero Morguez aprovechó el mecanismo de cuerda de un juguete para que rotara de verdad cada vez que la disparaba. Esta mole realizó su mayor mérito en las resecas planicies de Iklios Tertia, donde en una partida de Apocalipsis diezmó una Compañia de blindados del 77º de Jargall con una única (y sorprendentemente afortunada) ráfaga de disparos. La regla especial del arma dice que puedes dispararla ininterrumpidamente de un objetivo a otro cercano hasta que saques un resultado doble. Morguez se saltó todas las estadísticas y estuvo disparando durante veinticinco minutos.
Luces definitivas aplicadas en cantidades generosas con una esponja, al igual que el óxido, que el aspecto herrumbroso y sucio queda muy adecuado en estos ingenios. Vistas delantera, lateral y trasera.
lunes, 30 de julio de 2012
Vegetación (un poco) alienígena (II)
Tenía pendiente colgar las últimas peanas de vegetación que había hecho, y por fin he encontrado un hueco. En esta remesa he intentado hacer algo diferente y prescindí de las setas gigantes que había incluido en las peanas anteriores, cuyo aspecto "alegre" no me terminaba de convencer del todo. También he intentado utilizar tonos más apagados en la vegetación para que pareciera perteneciente a un clima más duro, menos amable.
Esta peana de vegetación aún mantiene los tonos vivos de la vegetación anterior porque ya estaba en proceso. No me disgusta el resultado aunque aún quiero retocarle algunos detalles: apagar el tono de la hierba (que sigue siendo demasiado brillante y "de jardín"); darle algún color a las matas de hierbas secas que están casi con el blanco original; darle más volumen al musgo del tronco caído, y recortar el tamaño de los juncos secos que resultan demasiado exagerados. Pero aparte de eso cumple su función, que es ambientar la mesa y dar cobertura a las tropas.
En esta otra peana no me quise complicar la vida y opté por algo sencillo y efectivo: una rama a modo de árbol caído, algunos líquenes a modo de arbustos, alguna pincelada al tronco del árbol, y listo. Con la hierba he quedado esta vez más satisfecho mezclando césped artificial verde con alguna parte de hierba seca... y un puñado de especias variadas de la cocina: añaden color y texturas a la mezcla y por fin consigue parecer el suelo de un bosque. Probablemente encontraré alguna manera de realzarlo con algún lavado para darle un aspecto más húmedo, pero por ahora estoy contento con el resultado (los pequeños brillos que se ven en la foto son producto del flash).
La tercera peana era un pequeño experimento que quería probar, y que en buena medida he plagiado del foro de Infinity. Quería probar algún tipo de vegetación que resultase extraña pero reconocible, y me decanté por utilizar piñas de ciprés. Son abundantes y fáciles de encontrar, y solo hay que asegurarse de que están bien secas y abiertas. El proceso no tiene demasiada complicación: las pegué a la peana y coloqué trozos de esponja (o estropajo, o césped artificial) en los huecos. Luego apliqué una capa de cola rebajada con agua para dar consistencia a la esponja, y le dí un pincel seco de verde claro para darle volumen. A la parte leñosa visible le di un lavado con tinta púrpura para darle "el toque alienígena", y luego apliqué la hierba con algún matorral aquí y allá. Y listo.
Y foto de conjunto, con la colaboración de un amable ghulam haqislamita:
Esta peana de vegetación aún mantiene los tonos vivos de la vegetación anterior porque ya estaba en proceso. No me disgusta el resultado aunque aún quiero retocarle algunos detalles: apagar el tono de la hierba (que sigue siendo demasiado brillante y "de jardín"); darle algún color a las matas de hierbas secas que están casi con el blanco original; darle más volumen al musgo del tronco caído, y recortar el tamaño de los juncos secos que resultan demasiado exagerados. Pero aparte de eso cumple su función, que es ambientar la mesa y dar cobertura a las tropas.
En esta otra peana no me quise complicar la vida y opté por algo sencillo y efectivo: una rama a modo de árbol caído, algunos líquenes a modo de arbustos, alguna pincelada al tronco del árbol, y listo. Con la hierba he quedado esta vez más satisfecho mezclando césped artificial verde con alguna parte de hierba seca... y un puñado de especias variadas de la cocina: añaden color y texturas a la mezcla y por fin consigue parecer el suelo de un bosque. Probablemente encontraré alguna manera de realzarlo con algún lavado para darle un aspecto más húmedo, pero por ahora estoy contento con el resultado (los pequeños brillos que se ven en la foto son producto del flash).
La tercera peana era un pequeño experimento que quería probar, y que en buena medida he plagiado del foro de Infinity. Quería probar algún tipo de vegetación que resultase extraña pero reconocible, y me decanté por utilizar piñas de ciprés. Son abundantes y fáciles de encontrar, y solo hay que asegurarse de que están bien secas y abiertas. El proceso no tiene demasiada complicación: las pegué a la peana y coloqué trozos de esponja (o estropajo, o césped artificial) en los huecos. Luego apliqué una capa de cola rebajada con agua para dar consistencia a la esponja, y le dí un pincel seco de verde claro para darle volumen. A la parte leñosa visible le di un lavado con tinta púrpura para darle "el toque alienígena", y luego apliqué la hierba con algún matorral aquí y allá. Y listo.
Y foto de conjunto, con la colaboración de un amable ghulam haqislamita:
viernes, 15 de junio de 2012
Vegetación (un poco) alienígena
Esta tarde jugaremos una partida de Infinity, que en medio del apocalipsis zombi teníamos el juego un poco abandonado. Como serán dos mesas paralelas una de ellas la haremos de temática urbana y otra ambientada de selva, así que he aprovechado la ocasión para montar un par de peanas de vegetación alienígena para ambientar los hostiles bosques de Amanecer.
Yo imagino Amanecer como un planeta de clima duro, con bosques profundos y oscuros y un relieve bastante agreste... una especie de Selva Negra a lo grande. Así que escogí una vegetación de colores poco chillones (más apropiada para Paradiso). Los materiales son simples y baratitos: ramas naturales de aspecto "dramático" (las que venden para decorar peceras son geniales, pero en el campo son gratis), algo de líquenes de modelismo...y varias setas para decorar acuarios que nunca llegué a usar.
(Perdón por las fotos, de nuevo son bastante malas. Es lo que tiene Andalucía en verano: la luz es tan cegadora que quema cualquier foto y hay que usar luz artificial. Eso, y que sigo siendo malo haciendo fotos...)
No hay mucho que contar porque el sistema es bastante simple, la verdad. El árbol está hecho con una raíz que limpié de tierra y cortezas sueltas, pegada a una peana. Antes de pintar le di algo de pasta para madera a la peana para simular un poco el terreno, y luego apliqué "aguacola" (cola blanca rebajada con agua) al árbol para darle algo de firmeza.
Recubrí la peana con gravilla, la imprimí en negro a pincel (quería dejarle su color natural al árbol), y pinté la tierra con una capa algo aguada de marrón chocolate cuando aún no se había secado la imprimación. Al mezclarse con la pintura negra aún húmeda, obtenía distintos tonos de marrón y ganaba en variedad.
Cuando el color base estaba casi seco (no del todo), le dí una capa aguada de ocre puro. Nuevamente al mezclarse con el marrón chocolate los tonos variaban, y eso me ahorró tener que dar uno o dos lavados posteriores para matizar los colores. Luego un pincel seco muy suave de ocre, un lavado muy ligero de negro, y la peana ya estaba lista.
El árbol en sí no está pintado: tan solo le dí varios lavados de negro y marrón chocolate, seguido de un pincel seco sucesivo de Gris Medio de Vallejo, Rotten Flesh de Citadel y Marfil de Vallejo. Luego dí un lavado de Verde Ángel Oscuro de Citadel en las zonas más escondidas para simular el verdín, y rematé con un último lavado muy suave de negro para suavizar las luces.
El siguiente paso fue colocar la vegetación. Coloqué las setas en los recovecos para simular que se estaban alimentando de la madera muerta, pegué algo de césped artificial en polvo en el tronco para simular musgo, y coloqué líquenes para simular arbustos. Las hierbas muertas son hebras de cuerda de esparto clavadas sobre la pasta de madera aún fresca (aún necesitan un lavado para darles un tono más natural).
Último paso: colocar césped artificial en la peana, dejando lo alrededores de los arbustos libres. Mezclé el césped verde (no recuerdo de qué marca) con Hierba Muerta de Citadel en cantidades desiguales para dar algo más de variedad.
Como retoques finales le di un pincel seco de Verde Goblin y Amarillo Solar al musgo para darle volumen y que resaltase algo más, que había quedado un poco tristón.
Para esta otra peana más simple utilicé el mismo método. La única variación fue que al árbol muerto le dí un pincel seco de Marrón Chocolate (Vallejo), seguido de Gris Medio (Vallejo) y Marfil (Vallejo) para darle un acabado distinto, como si el árbol fuera perteneciera a otra especie. Luego, a colocar setas gigantes, arbustos y más musgo.
En la tercera peana quería representar un afloramiento rocoso cubierto de musgo y humedad, pero no estoy seguro de haberlo conseguido del todo. Utilicé trozos de corteza para simular las rocas, y apliqué el mismo método que con las dos peanas anteriores: pasta de madera (barata y ligera) para el terreno, aguacola para dar firmeza a las rocas, y a pintar.
Las rocas las pinté con una base de marrón oscuro a pincel seco, seguido de otro pincel seco de marrón oscuro mezclado con gris y negro, y un lavado de negro. Los tonos de verdín los di como en las anteriores.
Yo imagino Amanecer como un planeta de clima duro, con bosques profundos y oscuros y un relieve bastante agreste... una especie de Selva Negra a lo grande. Así que escogí una vegetación de colores poco chillones (más apropiada para Paradiso). Los materiales son simples y baratitos: ramas naturales de aspecto "dramático" (las que venden para decorar peceras son geniales, pero en el campo son gratis), algo de líquenes de modelismo...y varias setas para decorar acuarios que nunca llegué a usar.
(Perdón por las fotos, de nuevo son bastante malas. Es lo que tiene Andalucía en verano: la luz es tan cegadora que quema cualquier foto y hay que usar luz artificial. Eso, y que sigo siendo malo haciendo fotos...)
No hay mucho que contar porque el sistema es bastante simple, la verdad. El árbol está hecho con una raíz que limpié de tierra y cortezas sueltas, pegada a una peana. Antes de pintar le di algo de pasta para madera a la peana para simular un poco el terreno, y luego apliqué "aguacola" (cola blanca rebajada con agua) al árbol para darle algo de firmeza.
Recubrí la peana con gravilla, la imprimí en negro a pincel (quería dejarle su color natural al árbol), y pinté la tierra con una capa algo aguada de marrón chocolate cuando aún no se había secado la imprimación. Al mezclarse con la pintura negra aún húmeda, obtenía distintos tonos de marrón y ganaba en variedad.
Cuando el color base estaba casi seco (no del todo), le dí una capa aguada de ocre puro. Nuevamente al mezclarse con el marrón chocolate los tonos variaban, y eso me ahorró tener que dar uno o dos lavados posteriores para matizar los colores. Luego un pincel seco muy suave de ocre, un lavado muy ligero de negro, y la peana ya estaba lista.
El árbol en sí no está pintado: tan solo le dí varios lavados de negro y marrón chocolate, seguido de un pincel seco sucesivo de Gris Medio de Vallejo, Rotten Flesh de Citadel y Marfil de Vallejo. Luego dí un lavado de Verde Ángel Oscuro de Citadel en las zonas más escondidas para simular el verdín, y rematé con un último lavado muy suave de negro para suavizar las luces.
El siguiente paso fue colocar la vegetación. Coloqué las setas en los recovecos para simular que se estaban alimentando de la madera muerta, pegué algo de césped artificial en polvo en el tronco para simular musgo, y coloqué líquenes para simular arbustos. Las hierbas muertas son hebras de cuerda de esparto clavadas sobre la pasta de madera aún fresca (aún necesitan un lavado para darles un tono más natural).
Último paso: colocar césped artificial en la peana, dejando lo alrededores de los arbustos libres. Mezclé el césped verde (no recuerdo de qué marca) con Hierba Muerta de Citadel en cantidades desiguales para dar algo más de variedad.
Como retoques finales le di un pincel seco de Verde Goblin y Amarillo Solar al musgo para darle volumen y que resaltase algo más, que había quedado un poco tristón.
Para esta otra peana más simple utilicé el mismo método. La única variación fue que al árbol muerto le dí un pincel seco de Marrón Chocolate (Vallejo), seguido de Gris Medio (Vallejo) y Marfil (Vallejo) para darle un acabado distinto, como si el árbol fuera perteneciera a otra especie. Luego, a colocar setas gigantes, arbustos y más musgo.
En la tercera peana quería representar un afloramiento rocoso cubierto de musgo y humedad, pero no estoy seguro de haberlo conseguido del todo. Utilicé trozos de corteza para simular las rocas, y apliqué el mismo método que con las dos peanas anteriores: pasta de madera (barata y ligera) para el terreno, aguacola para dar firmeza a las rocas, y a pintar.
Las rocas las pinté con una base de marrón oscuro a pincel seco, seguido de otro pincel seco de marrón oscuro mezclado con gris y negro, y un lavado de negro. Los tonos de verdín los di como en las anteriores.
Una foto con un amable Morat que se ha ofrecido voluntario para la foto. Esta misma tarde los estrenaremos ¡Los bosques de Amanecer van a ver mucho movimiento!
sábado, 9 de junio de 2012
Adiós 5ª Edición, hola 6ª Edición...
Después de que los foros hayan hervido con el advenimiento de la 6ª Edición de Warhammer 40.000, si hacemos caso de este vídeo ya tenemos la fecha de lanzamiento: el próximo 23 de junio.
Se va la que para mí, con todos sus aciertos y desequilibrios, ha sido la mejor edición del juego...
ENLACE AL VÍDEO DE GAMES WORKSHOP
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sábado, 12 de noviembre de 2011
Trailer de "Lord Inquisitor"
"Lord Inquisitor" es un film amateur que se halla aún en proceso, realizado por un aficionado tanto a Warhammer 40.000 como a la animación gráfica, y que según he leído en el foro de Adeptus ha presentado su trailer hace poco.
Al contrario que la regulera "Ultramarine: The Movie" esta película no cuenta con Dan Abnett como guionista, ni con una prestigiosa empresa de creación gráfica... pero desde luego parece prometer mucho más ¡si es que es cuestión de empeño y dedicación más que de dinero!
Esa carga de un escuadrón de Baneblades me ha llegado al alma, snif...
Ojalá que Games Workshop no le venga con vainas a este muchacho y pueda terminar su proyecto sin problemas, no como le pasó a los aficionados que debieron abandonar el proyecto de "Damnatus"
Al contrario que la regulera "Ultramarine: The Movie" esta película no cuenta con Dan Abnett como guionista, ni con una prestigiosa empresa de creación gráfica... pero desde luego parece prometer mucho más ¡si es que es cuestión de empeño y dedicación más que de dinero!
Esa carga de un escuadrón de Baneblades me ha llegado al alma, snif...
Ojalá que Games Workshop no le venga con vainas a este muchacho y pueda terminar su proyecto sin problemas, no como le pasó a los aficionados que debieron abandonar el proyecto de "Damnatus"
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viernes, 8 de julio de 2011
Un tanith en Normandía
A veces, leyendo libros de historia, uno se encuentra con situaciones y personajes realmente notables. Seguro de que alguien aficionado a la Historia como Dan Abnett también ha conocido este episodio, y que le sirvió de inspiración para cierto joven gaitero tanith...
La 1ª Brigada de Servicio Especial de
lord Lovat desembarcó también cerca de Colleville. Sus comandos
habían tirado los cascos en el último momento y en su ligar
llevaban las boinas verdes con las insignias de su regimiento. Lovat
llevaba consigo a su propio gaitero, Bill Millin, de los Cameron
Highlanders. Millin estaba muy contento de que Lovat fuera el primero
en salir de la lancha, pues medía más de 1,80 m. y habría podido
indicar a los demás la profundidad del agua. El hombre que iba
inmediatamente detrás de Lovat recibió un tiro en la cara y cayó
fulminado. Millin saltó al agua y se estremeció de frío cuando su
falda escocesa se abrió a su alrededor. Cuando por fin pudo empezar
a andar en medio de las olas se puso a tocar "Highland Laddie".
Lovat se volvió a mirarlo y le hizo un gesto de aprobación con el
pulgar, pues se trataba de una marcha de su antiguo regimiento, los
Scots Guards. En medio del fragor de los morteros, los gritos y el
tiroteo de las armas pequeñas, Millin casi no pudo dar crédito a
sus oídos cuando Lovat le preguntó si le importaba desfilar por la
playa arriba y abajo tocando "The Road to the Isles" mientras
desembarcaba el resto de los hombres. A la mayoría de los que
llegaron a la playa les encantó, pero uno o dos casi perdieron los
estribos ante lo que consideraron un conducta desquiciada.
![]() |
| Foto de Bill Millin en pleno Día D |
Aunque más tarde de lo previsto, Lovat
condujo a sus tropas a marchas forzadas hacia el interior del país,
en dirección a los dos puentes de Bénouville capturados por la
compañía de John Howard a primera hora de la mañana. La singular
valentía de Lovat había hecho que sus hombres le llamaran el “loco
hijo de puta”. Aunque era un gran luchador, seguía teniendo, como
vigésimo quinto jefe del clan Fraser que era, un toque de gran
señor.
(…)
Lovat se volvió hacia Millin:
- muy bien, gaitero. Empiece a tocar
otra vez y no deje de hacerlo mientras pueda hasta que lleguemos a
Bénouville. Allí están los aerotransportados en los puentes, y
cuando oigan la gaita, sabrán que estamos a punto de llegar.
Del libro "El Día D. La batalla de Normandía", de Antony Beevor.
![]() |
| Bill Millin murió el 18 de agosto del año pasado a los 86 años de edad. |
sábado, 28 de mayo de 2011
Sábado de batalla
Hoy hemos estado echando una partida en el local de Runa. Hacía ya tiempo que no desempolvaba los dados y me apetecía echar una partida, y el torneo que se celebraba hoy me pareció una buena excusa, aunque no soy muy aficionado a ellos. Al final el torneo se canceló por algunas ausencias imprevistas, y los que estábamos decidimos echar una partida a seis jugadores.
Los Caballeros Grises de Krazak, los Marines Espaciales de Botellita y mi Guardia Imperial se enfrentaron a la impía (y poco usual) alianza de eldars (Zeloin), sus primos eldars oscuros (Shang) y una guardia imperial (Tovar) compuesta sin duda por herejes, renegados y xenófilos.
El resultado fue un más que ajustado empate, en un tablero dominado por montones de chatarras humeantes...
¡Queda pendiente esa partida de Apocalipsis! ;)
Los Caballeros Grises de Krazak, los Marines Espaciales de Botellita y mi Guardia Imperial se enfrentaron a la impía (y poco usual) alianza de eldars (Zeloin), sus primos eldars oscuros (Shang) y una guardia imperial (Tovar) compuesta sin duda por herejes, renegados y xenófilos.
El resultado fue un más que ajustado empate, en un tablero dominado por montones de chatarras humeantes...
¡Queda pendiente esa partida de Apocalipsis! ;)
miércoles, 11 de mayo de 2011
(Nuevas) novedades de los eldars oscuros
Recién leído en el foro de Adeptus. Personalmente me quedo con el Talos:
El Cronos:
Ponzoña:
Azotes. No me pegan demasiado esas alas de pájaro, pero no tienen mal aspecto:
Caja de Batallón
Y... algo más ¿Anunciará la llegada de ese rumoreado suplemento para combates aéreos?
El Cronos:
Ponzoña:
Azotes. No me pegan demasiado esas alas de pájaro, pero no tienen mal aspecto:
Caja de Batallón
Y... algo más ¿Anunciará la llegada de ese rumoreado suplemento para combates aéreos?
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